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31 octubre, 2016

Poema. Alta hora de la noche, Roque Dalton




Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre
porque se detendría la muerte y el reposo.

Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos,
seria el tenue faro buscado por mi niebla.

Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas
Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.

No dejas que tus labios hallen mis once letras.
Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.

No pronuncies mi nombres cuando sepas que he muerto:
desde la oscura tierra vendría por tu voz


17 agosto, 2016

Poema, Hacia nuevos mares. Friedrich Nietzsche


Allí quiero ir; aún confío
en mi aptitud y en mí.
En torno, el mar abierto, por el azul
navega plácida mi barca. 
Todo resplandece nuevo y renovado,
dormita en el espacio y el tiempo el mediodía.
Sólo tu ojo — desmesurado
me contempla ¡oh Eternidad!

31 julio, 2016

Poema. Leopoldo María Panero, Ceniza en la mano.



El hombre es sólo un poco de ceniza en la mano
¡Oh!, tú mi amada, mi esposa …. la ceniza
Mi sombra que baila en el espejo
Y que susurra extrañas canciones al viento
He fumado con mi padre y con un espectro
¡Jamás lo olvidaré!
Mientras moría por vosotros
Porque la luz no es nuestra
Es del otro la mano
Es del otro el ruiseñor de la muerte
Es del otro el espejo
Y el dedo atroz del viento
Y al final de la película
resultó que nosotros éramos los muertos
y que la única verdad era la muerte
con la mayúscula atroz de la vida
con el delirio sin nombre de la vida
que tiene por frente el dolor y por palabra la vida
la vida que no es vida como un gigante pálido
cayendo sin ruido sobre los hombres.

28 julio, 2016

Poema. Charles bukowski, Mariposas




Creo que las cosas hay que ganárselas
pero también creo en el regalo 
inesperado 
y siempre es maravilloso 
cuando una mujer que ha leído tu obra
(o parte de ella, por lo menos) 
se entrega 
como caída del cielo, 
una completa
desconocida.

semejante ofrecimiento
semejante comunión
deben considerarse
sagrados.

las manos 
los dedos 
el pelo 
el olor 
la luz.

23 julio, 2016

Charles Bukowski, Poema.



Era una especie de enfermedad triste, de tristeza enferma, en la que llega un momento en que ya no puedes sentirte peor. Creo que sabes lo que quiero decir. Creo que todo el mundo siente eso de vez en cuando. Pero yo lo he sentido muy a menudo, demasiado a menudo.

07 julio, 2016

Fragmento, Franz Kafka, Cartas a Milena, martes.



Esta mañana volví a soñar contigo. Estábamos sentados uno junto al otro y tú me rechazabas, sin enojo, con toda amabilidad. Yo me sentía muy desdichado. No por el rechazo, sino por mí, que te estaba tratando como a una mujer muda y no escuchaba la voz que salía de ti y se estaba dirigiendo a mí. Quizá la haya oído; pero no había podido responderle.

 Eso me recuerda algo que leí en algún lado: 
“Mi amada es una columna de fuego que se mueve sobre la tierra. Ahora me tiene abrazado. Empero, ella no arrastra a quienes abraza, sino a quienes la ven.”

06 julio, 2016

Poema. William Blake, Secreto del amor

 Jesùs Leguizamo portait III


No digas nunca a tu amor, amor que nunca puede decirse;
pues la brisa suave tiembla silenciosamente, invisiblemente.

Yo dije a mi amor, yo dije a mi amor, yo dije a mi amor mi
corazón entero, tambaleando, helado, entre pavorosos sustos.
¡Ay! ¡ella se fue de mí!

Cuando ella se había ido, un caminante llegó silenciosamente,
invisiblemente; y se la llevo suspirando.

05 julio, 2016

Poema. Charles Bukowski, Tengo un azulejo


Tengo un azulejo en el corazón que
quiere salir
pero soy muy listo, solo le dejo salir
por la noche alguna vez
cuando todos duermen.
le digo, sé que estás ahí,
así que no te pongas
triste.

luego lo vuelvo a meter,
pero sigue cantando un poquito
adentro, tampoco quiero que se me
muera
y dormimos juntos
así
con nuestro
pacto secreto
y es tan grato que podría
hacer llorar a
un hombre, pero yo no
lloro, ¿y
tu?






04 julio, 2016

Poema. Jaime Gil de Biedma, No volveré a ser joven.



No volveré a ser joven
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan solo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Poema. Cesare Pavese, Vendrá la muerte y tendrá tus ojos



Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
de la mañana a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo. Tus ojos
serán una palabra vana,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando te inclinas sola ante el espejo.
Oh querida esperanza
también nosotros aquel día
sabremos que eres la vida y eres la nada!


La muerte tiene una mirada para todos.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
será como abandonar un vicio,
como ver que emerge de nuevo
un rostro muerto en el espejo,
como escuchar un labio cerrado.
Descenderemos, mudos, al abismo.

25 junio, 2016

Poema, Charles Bukowski. Se avecina el ocaso


Graham Dean

no hay quien se lamente de mi partida,
ni siquiera yo;
pero me gustaría escuchar el canto de algún juglar
o al menos algún brindis con una copa de vino.
creo que debe resultar molesta sobre todo para los jóvenes:
una muerte lenta y apacible.
aun así podría resultar todo un sueño hecho realidad para cualquier hombre;
uno desea zarpar en una vieja embarcación,
con sus cascos cubiertos de costras blancas de sal
desplazándose sobre el mar mientras sacude nuestras ideas de inmortalidad.
agua de mar en nuestras narices
agua de mar en nuestro cabello
agua de mar hasta el tuétano, en los ojos
y sí, también dentro de nuestro pecho.
¿acaso extrañaremos
el amor de una mujer o la música o los alimentos
o el retozar de un enorme y musculoso
caballo, pateando terrones y destinos
alto y lejos
por un instante mientras se avecina el ocaso?

Fragmento, Edgar Allan Poe, William Wilson.



en aquel momento alguien movió el pestillo de la puerta.
Me apresure a evitar una intrusión, volviendo inmediatamente
hacia mi moribundo antagonista.
¿pero que lenguaje humano puede pintar esa estupefacción, ese horror 
que se posesionaron de mi frente al espectaculo que me esperaba?
El breve instante en que había apartado mis ojos parecía haber bastado 
para producir un cambio material en la disposición de aquel angulo del aposento.
Donde antes no había nada, alzábase ahora un gran espejo 
(o por lo menos me parecio asi en mi confusion).
Y cuando avanzaba hacia el, en el colmo del espanto, mi propia imagen,
pero cubierta de sangre, y pálido el rostro, vino a mi encuentro tambaleándose.
Tal me había parecido, lo repito, pero me equivocaba.
era mi antagonista , era Wilson, quien se erguía ante mi agonizante. 
Su mascara y su capa yacían en el suelo, donde las había arrojado.
No había una sola hebra en sus ropas, ni una línea en las definidas y singulares
facciones de su rostro, que no fueran las mías, que no coincidieran en la más absoluta identidad.
Era Wilson. Pero ya no hablaba con un susurro, y hubiera podido creer 
que era yo mismo el que hablaba cuando dijo:

-Has vencido y me entrego. Pero también estas muerto desde ahora...
muerto para el mundo, para el cielo y para la esperanza.

¡En mi existías... y al matarme, ve en esta imagen,

 que es la tuya, cómo te has asesinado a ti mismo!

22 noviembre, 2015

[Poema] El Sueño de un Curioso, Charles Baudelaire



El Sueño de un Curioso



Tú conoces, igual que yo, el dolor sabroso
y haces decir de ti: «¡Ah, qué hombre tan extraño!»
-Yo iba a morir. Había en mi alma amorosa
ansia y horror mezclados, un mal particular;

angustia y esperanza, sin humor rebelde.
Cuanto más el reloj vaciaba su arena,
más deliciosa y ávida se hacía mi tortura.
Mi corazón partía del mundo familiar.

Estaba como el niño de espectáculo ansioso
que el telón, como se odia un obstáculo, odiaba...
Por fin se reveló la verdad fría: muerto

sin extrañeza estaba, y la aurora terrible
envolvíame. -¡Y qué! ¿No es nada más que esto?
Se levantó el telón y aún seguía esperando.

[Poema] Las dos Hermanitas, Charles Baudelaire [Las Flores del Mal]


Las Dos Hermanitas

Sí, la Orgía y la Muerte son dos amables chicas,
colmadas de salud y fecundas de besos,
cuyo prístino seno revestido de harapos
jamás parió debajo de la eterna tarea.

Al poeta siniestro, que a las familias odia,
dilecto del infierno, cortesano sin rentas,
lupanares y tumbas le enseñan en sus pérgolas
un lecho donde nunca llega el remordimiento.
Y el féretro y la alcoba, pródigas en blasfemias,
a rachas nos ofrecen, como buenas hermanas
dulzores horrorosos y terribles placeres.

¿Cuándo, Orgía, en tus lúbricos brazos has de enterrarme?
¿Cuándo vendrás, oh Muerte, su rival en encantos,
a injertar en sus mirtos infectos tus cipreses?

15 noviembre, 2015

[Poema] Mujeres Condenadas, Charles Baudelaire [Las Flores del Mal]


Mujeres Condenadas

En la arena tumbadas, cual recua pensativa,
hacia los horizontes del mar sus ojos vuelven,
y con los pies se buscan y sus manos cercanas
desmayos dulces tienen y temblorosos amargos.

Unas, almas prendadas de largas confidencias,
en el fondo del bosque donde arroyuelos cantan,
de niñeces medrosas el amor deletrean
y graban en el tronco de verdes arbolillos;

las ostras, como monjas, marchan lentas y graves
a través  de las rocas de apariciones llenas,
donde vio San Antonio surgir sus tentaciones
con los pechos desnudos y purpúreos, cual lavas;

las hay que, al resplandor de chorreantes resinas,
en el mundo agujero de los astros paganos,
te llaman en ayuda de sus aullantes fiebres
¡Oh, Baco, que los viejos remordimientos duermes!

Y hay otras, cuyo cuello ama el escapulario,
que, escondiendo el cilicio bajo sus largas ropas,
mezclan en los boscajes, las noches solitarias,
la espuma del placer y el llorar del tormento.

¡Oh mártires, oh vírgenes, oh demonios, oh monstruos,
cuyas almas tan grandes la realidad desprecian,
satiresas, devotas en busca del infinito,
ora llenas de gritos, ora llenas de llantos,

a vosotras, que mi alma persiguió en vuestro infierno,
amo, pobres hermanas, y a la par compadezco,
por vuestras tristes penas, vuestra sed insaciable
y las umas de amor que vuestros pechos colman!