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31 octubre, 2016

Poema. Las paredes, Blas de Otero


Te extraño mucho
porque me haces una falta sin fondo.
Siento frió en los pies
y calor en todo el cuerpo.
Cuando tu estas
a mi lado,
el mundo rebosa, palpita, se desborda.
Ahora es un cántaro vació,
a punto de quebrarse.
Mujer, dame de beber.
Tengo agrietados los labios
y las manos transparentes.
He comido
tragando ausencia, vació.
Las paredes del salón
te reclaman, me cercan.
El ventanal parpadea.

17 agosto, 2016

Poema, Hacia nuevos mares. Friedrich Nietzsche


Allí quiero ir; aún confío
en mi aptitud y en mí.
En torno, el mar abierto, por el azul
navega plácida mi barca. 
Todo resplandece nuevo y renovado,
dormita en el espacio y el tiempo el mediodía.
Sólo tu ojo — desmesurado
me contempla ¡oh Eternidad!

Poema, Ecce homo. Friedrich Nietzsche.



¡Sí! ¡Sé de dónde procedo!
Insaciable cual la llama
quemo, abrazo y me consumo.
Luz se vuelve cuanto toco
y carbón cuanto abandonó:
llama soy sin duda alguna.

Poema, ¡Hombre! ¡Presta atención! - Friedrich Nietzsche


¡Hombre! ¡Presta atención!
¿Qué dice la profunda medianoche?
«Yo dormía, dormía —
De un profundo sueño desperté: —
El mundo es profundo,
y pensado aún más profundo que el día.
Profundo es su dolor —,
el gozo — más profundo aún que el sufrimiento.
Dice el dolor: ¡pasa!
Mas todo gozo quiere eternidad,
— ¡quiere profunda, profunda eternidad!».

Poema, Entre amigos. Friedrich Nietzsche.




Un epílogo

1

Hermoso es compartir el silencio,
más hermoso es compartir la risa —
tumbado sobre el musgo a la sombra del haya,
bajo un cielo de seda
reír alegre entre amigos
dejando ver los blancos dientes. 
Si lo hice bien, callemos,
si lo hice mal, riamos,
y hagámoslo siempre peor,
hagámoslo peor, y maliciosos riamos
hasta ascender a nuestra sepultura. 
¡Amigos! ¡Sí! ¿Así ha de suceder?
Hasta la vista. ¡Amén!

2

¡Ni disculpas, ni perdón!
¡Envidiad alegres, cordialmente libres,
el tono, el corazón y la hospitalidad
de este libro tan poco razonable!
Creedme, amigos, ¡no para ser maldita
me fue concedida mi sinrazón! 
Lo que yo encuentro, lo que yo busco,
¿estaba ya en algún libro?
¡Honrad en mí la secta de los locos!
¡Aprended de este libro enloquecido
cómo la razón — «entra en razón»! 
Ea, amigos, ¿ha de suceder?
Hasta la vista. ¡Amén!

Poema, la gaya ciencia. Friedrich Nietzsche.


Esto no es un libro: ¡qué encierran los libros,
esos sarcófagos y sudarios!
El pasado es su botín:
pero aquí vive un eterno Presente. 
Esto no es un libro: ¡qué encierran los libros!
¡qué encierran sarcófagos y sudarios!
Esto es una voluntad, una promesa,
esto es un viento marino, un levar anclas,
esto es una última ruptura de puentes,
un rugido de engranajes, un gobernar el timón;
¡brama el cañón, blanco humea su fuego,
ríe el mar, la inmensidad!

12 agosto, 2016

Fragmento, el libro de los abrazos. Eduardo Galeano.



No hay esperado que no sea esperador ni amante que no sea boca y bocado, devorador devorado: los amantes se comen entre sí de cabo a rabo, de punta a punta, todos toditos, todopoderosos, todoposeídos, sin que quede sobrando la punta de una oreja ni un dedo del pie

31 julio, 2016

Poema. Leopoldo María Panero, Ceniza en la mano.



El hombre es sólo un poco de ceniza en la mano
¡Oh!, tú mi amada, mi esposa …. la ceniza
Mi sombra que baila en el espejo
Y que susurra extrañas canciones al viento
He fumado con mi padre y con un espectro
¡Jamás lo olvidaré!
Mientras moría por vosotros
Porque la luz no es nuestra
Es del otro la mano
Es del otro el ruiseñor de la muerte
Es del otro el espejo
Y el dedo atroz del viento
Y al final de la película
resultó que nosotros éramos los muertos
y que la única verdad era la muerte
con la mayúscula atroz de la vida
con el delirio sin nombre de la vida
que tiene por frente el dolor y por palabra la vida
la vida que no es vida como un gigante pálido
cayendo sin ruido sobre los hombres.

02 julio, 2016

Poema. Pablo de rokha



Posiblemente quepa todo el mar en tus ojos
y quepa todo el sol en tu actitud de acuario;
como un perro amarillo te siguen los otoños,
y, ceñida de dioses fluviales y astronómicos,
eres la eternidad en la gota de espanto.

Fragmento: Pablo de Rokha. Los Gemidos, Elegía del hombre soltero


  Graham Dean

Juventud, juventud llena de precoces canas, lluviosa juventud; dormir sobre la panza pública de las rameras y enflaquecer pensando; libros y libros y libros, enfermedad retórica, literatura y alcohol, dispepsia, cansancio, aburrimiento y precoz pesimismo banal y literario, miseria, lujuria, congoja y triste, amarga pose de poeta melancólico, e infame SABIDURÍA; cuando sonríe el alba, venir dando traspiés, dando traspiés camino del hogar polvoroso, o bloquear sobre el lecho vinagre y mustio; y atardeciendo, ladrar, ladrar, ladrar como ladrara el más podrido de los académicos.

12 noviembre, 2015

[Poema] El Gusto de la Nada, Charles Baudelaire [Las flores del mal]



El Gusto de la Nada

Triste espíritu, antes amante de lucha,
la Esperanza -Su espuela tu ardor espoleaba-
¡no quiere ya montarte! Tiéndete sin vergüenza,
jamelgo cuyo paso tropieza en cada estorbo.

Resígnate, alma mía; duerme un sueño de bruto.

¡Vencida alma engañada! Para ti, vieja pícara,
el amor perdió el gusto, igual que la disputa;
¡Adiós, cantos de cobre y suspiros de flauta!
Placeres, no tentéis a un corazón asqueado!

¡La hermosa primavera ha perdido su aroma!

Y el tiempo me devora minuto por minuto,
como la nieve inmensa vuelve rígido un cuerpo;
desde lo alto contemplo la redondez del globo
y ya no busco en él el calor de una choza.

Avalancha, ¿no quieres llevarme en tu caída?