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31 octubre, 2016

Cartas, Franz Kafka.



No sé cómo abarcar toda esta dicha en palabras, ojos, manos y este corazón. No sé cómo abarcar la felicidad de tenerte aquí, la alegría de que me pertenezcas. No solo te amo a ti. Es más lo que amo: amo la existencia que tú me otorgas.

12 agosto, 2016

Fragmento, el libro de los abrazos. Eduardo Galeano.



No hay esperado que no sea esperador ni amante que no sea boca y bocado, devorador devorado: los amantes se comen entre sí de cabo a rabo, de punta a punta, todos toditos, todopoderosos, todoposeídos, sin que quede sobrando la punta de una oreja ni un dedo del pie

31 julio, 2016

Breve. Ernest Hemingway


Me encanta dormir.
Mi vida tiene la tendencia a desmoronarse cuando estoy despierto, ¿sabes?

30 julio, 2016

Fragmento. En tiempos oscuros, Theodore Roethke


encuentro mi sombra en la profundidad de la penumbra; 
escucho mi eco en un bosque de ecos

07 julio, 2016

Fragmento, Franz Kafka, Cartas a Milena, martes.



Esta mañana volví a soñar contigo. Estábamos sentados uno junto al otro y tú me rechazabas, sin enojo, con toda amabilidad. Yo me sentía muy desdichado. No por el rechazo, sino por mí, que te estaba tratando como a una mujer muda y no escuchaba la voz que salía de ti y se estaba dirigiendo a mí. Quizá la haya oído; pero no había podido responderle.

 Eso me recuerda algo que leí en algún lado: 
“Mi amada es una columna de fuego que se mueve sobre la tierra. Ahora me tiene abrazado. Empero, ella no arrastra a quienes abraza, sino a quienes la ven.”

Fragmento. Franz Kafka, Cartas a Milena.


Hace poco volví a soñar con usted. Fue un largo sueño, pero no recuerdo casi nada. Yo estaba en Viena: todo eso se ha borrado. Pero luego llegaba a Praga y había olvidado su dirección. No sólo la calle; también la ciudad, todo. Sólo el apellido Schreiber surgía de algún modo a la superficie; pero no sabía qué hacer con él. La había perdido a usted por completo. En mi desesperación pensé en varios recursos muy hábiles, pero —vaya a saber por qué— no los puse en práctica. De todos esos ardides sólo recuerdo uno. Yo escribía en un sobre: Milena, y debajo, “Ruego entregar esta carta; de lo contrario, la Administración de Hacienda sufrirá una enorme pérdida”. Con esa amenaza esperaba poner en movimiento todos los recursos estatales para localizarla. ¿Le parece astuto? Espero que eso no la predisponga en mi contra. Sólo en sueños soy tan tortuoso. Extraigo una vez más la carta de su sobre. Aún queda lugar: Por favor tuté- ame una vez más... no siempre, no pretendo eso... 
tutéame una vez.

02 julio, 2016

Fragmento: Pablo de Rokha. Los Gemidos, Elegía del hombre soltero


  Graham Dean

Juventud, juventud llena de precoces canas, lluviosa juventud; dormir sobre la panza pública de las rameras y enflaquecer pensando; libros y libros y libros, enfermedad retórica, literatura y alcohol, dispepsia, cansancio, aburrimiento y precoz pesimismo banal y literario, miseria, lujuria, congoja y triste, amarga pose de poeta melancólico, e infame SABIDURÍA; cuando sonríe el alba, venir dando traspiés, dando traspiés camino del hogar polvoroso, o bloquear sobre el lecho vinagre y mustio; y atardeciendo, ladrar, ladrar, ladrar como ladrara el más podrido de los académicos.

25 junio, 2016

Fragmento, Edgar Allan Poe, William Wilson.



en aquel momento alguien movió el pestillo de la puerta.
Me apresure a evitar una intrusión, volviendo inmediatamente
hacia mi moribundo antagonista.
¿pero que lenguaje humano puede pintar esa estupefacción, ese horror 
que se posesionaron de mi frente al espectaculo que me esperaba?
El breve instante en que había apartado mis ojos parecía haber bastado 
para producir un cambio material en la disposición de aquel angulo del aposento.
Donde antes no había nada, alzábase ahora un gran espejo 
(o por lo menos me parecio asi en mi confusion).
Y cuando avanzaba hacia el, en el colmo del espanto, mi propia imagen,
pero cubierta de sangre, y pálido el rostro, vino a mi encuentro tambaleándose.
Tal me había parecido, lo repito, pero me equivocaba.
era mi antagonista , era Wilson, quien se erguía ante mi agonizante. 
Su mascara y su capa yacían en el suelo, donde las había arrojado.
No había una sola hebra en sus ropas, ni una línea en las definidas y singulares
facciones de su rostro, que no fueran las mías, que no coincidieran en la más absoluta identidad.
Era Wilson. Pero ya no hablaba con un susurro, y hubiera podido creer 
que era yo mismo el que hablaba cuando dijo:

-Has vencido y me entrego. Pero también estas muerto desde ahora...
muerto para el mundo, para el cielo y para la esperanza.

¡En mi existías... y al matarme, ve en esta imagen,

 que es la tuya, cómo te has asesinado a ti mismo!

20 junio, 2016

Breve: Charles Bukowski, Poema.

Nuages Fantômes (1897) - Richard Riemerschmid



nadie puede salvarte sino
tú mismo
y mereces salvarte.
no es una guerra fácil de ganar
pero si algo merece la pena ganar,
es esto.

piénsalo.
piensa en salvarte a ti mismo.
tu parte espiritual.
la parte de tus entrañas.
tu parte mágica y ebria.
sálvala.
no te unas a los muertos de espíritu

14 junio, 2016

Demian, Hermann Hesse. Fragmento



Y me contó la historia de un muchacho enamorado de una estrella. Adoraba a su estrella junto al mar, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con ella y le dirigía todos sus pensamientos. Pero sabía, o creía saber, que una estrella no puede ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino era amar a una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construyó todo un poema vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que habría de purificarle y perfeccionarle. Todos sus sueños se concentraban en la estrella. Una noche estaba de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando la estrella y ardiendo de amor hacia ella. En el momento de mayor pasión dio unos pasos hacia adelante y se lanzó al vacío, a su encuentro. Pero en el instante de tirarse pensó que era imposible y cayó a la playa destrozado. No había sabido amar. Si en el momento de lanzarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la realización de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su estrella.

22 noviembre, 2015

[Poema] Una Mártir, Charles Baudelaire [Las Flores del Mal]



Una Mártir

dibujo de un maestro desconocido 

En Medio de jarrones, de bordadas estofas
y de muebles voluptuosos,            
de mármoles, de cuadros, de perfumados trajes
que caen en pliegues suntuarios,

en una tibia cámara, donde el aire malsano
es como el de un invernadero,
donde ramos murientes en cristalinos féretros
exhalan su último suspiro,

sin cabeza un cadáver derrama, como un río,
sobre la almohada ya sin sed,
roja y viva una sangre, que la tela se bebe
con la avidez de una pradera.

Cual las visiones pálidas que hace nacer la sombra
y que los ojos nos apresan,
con el montón sombrío de su pelo y sus joyas
tan apreciadas, la cabeza,

cual ranúnculo, encima de la mesa de noche
reposa; y ya sin pensamientos,
una mirada vaga, blanca como el crepúsculo
lanzan sus ojos sin pupilas.

Sin escrúpulo el tronco desnudo sobre el lecho
extiende en completo abandono
la belleza fatal y el esplendor secreto
que le dio la naturaleza;

en la pierna, una media rosa y bordada de oro,
como un recuerdo le ha quedado;
la liga, como un ojo secreto que llamea,
lanza mirada diamantina.

El singular aspecto de esta gran soledad
y de un retrato grande y lánguido,
que igual que su actitud a los ojos provoca,
revela un amor tenebroso,

una culpable dicha y festejos extraños
llenos de besos infernales,
que gozaba el enjambre de los ángeles malos
que nadaban en las cortinas;

sin embargo, a juzgar por la fina elegancia
del hombro de roto contorno,
la picuda cadera, la esbeltez de su talle
como un irritado reptil,

¡Ella es aún muy joven! -Sus sentidos que muerde
el Hastío y su alma crispada
¿se habrían entreabierto a la jauría loca
de ansias errantes y perdidas?

¿El hombre vengativo que, viva, no pudiste
saciar, ni con todo tu amor,
colmó sobre tu carne complaciente e inerte
la inmensidad de su deseo?

¡Di, cadáver impuro! Y por tus trenzas rígidas
un febril brazo levantándote,
dime, horrenda cabeza, ¿sobre tus dientes fríos
dejó los supremos adioses?

-Lejos del mundo impuro, de la chusma burlona,
de los curiosos magistrados,
duerme en paz, duerme en paz, oh tú, criatura extraña,
en tu sepulcro misterioso;

tu esposo corre el mundo, y la forma inmortal
vela a su lado cuando él duerme;
igual que tú sin duda él ha de serte fiel
y constante hasta que se muera.

11 noviembre, 2015

[Franz Kafka] Fragmento: "La omnipresencia de la perdida, Kafka y la muñeca"


"Un año antes de su muerte, Franz Kafka vivió una experiencia insoluta.
Paseando por el parque Steglitz, en Berlín, encontró a una niña llorando desconsolada:
había perdido a su muñeca. Kafka se ofreció a ayudar a buscar la muñeca y se dispuso a reunirse
 con ella al día siguiente en el mismo lugar.
Incapaz de encontrar a la muñeca compuso una carta "escrita" por la muñeca y se la leyó cuando se reencontraron:
-"Por favor no llores, he salido de viaje para ver el mundo. Te voy a escribir sobre mis aventuras..."
-Este fue el comienzo de muchas cartas.
Cuando él y la niña se reunían, él le leía estas cartas cuidadosamente compuestas de aventuras imaginarias sobre la querida muñeca. La niña fue consolada.
Cuando las reuniones llegaron a su fin, Kafka le regaló una muñeca. Ella obviamente la veía diferente de la muñeca original. Una carta adjunta explicó:
-"Mis viajes me han cambiado..."-
Muchos años mas tarde, la chica ahora crecida, encontró una carta metida en una grieta desapercibida dentro de la muñeca. En resumen, decía:
-"Cada cosa que amas es muy probable que la pierda, pero al final, el amor volverá de una forma diferente".-"

[Hermann Hesse] Fragmento del libro "Demian"


"-Muchacho -Dijo con vehemencia-, También usted celebra misterios.
Se que tiene usted sueños de los que nada me dice. No los quiero conocer.
Pero le digo una cosa: ¡Vívalos todos, viva esos sueños, eríjales altares!
No es lo perfecto, pero es un camino. Ya se vera si nosotros, usted y yo
y algunos mas, somos capaces de renovar el mundo. Pero debemos renovarlo en
nosotros mismos, día a día; si no, nada valemos ¡Piense en ello!
Usted tiene dieciocho años, Sinclair, y no corre detrás de Prostitutas;

Usted debe tener sueños de amor, deseos de amor. 
Quizás son de tal especie que asustan.


¡No los tema! ¡Son lo mejor que posee! Créame. Yo he perdido mucho
por haber amordazado mis sueños cuando tenia su edad. Eso no debe hacerse."